Técnicas de protección para hechiceros y brujas

RITOS, SÍMBOLOS Y CONJUROS DE DEFENSA.

¿Por qué debería protegerse un brujo? Se supone que, si ha desarrollado poderes extraordinarios, no debería ser vulnerable a las energías maliciosas. Sin embargo, un hechicero, además de ser humano de carne y hueso, es alguien sumamente sensible, que permanentemente expone su mente, su cuerpo, su espíritu y su psiquis.

Nadie más que él sabe que el deseo, las envidias, el despecho, la ambición pueden movilizar hasta límites inimaginables a las personas. Es una constante en el trabajo del mago abrirse a distintos niveles para comunicarse con el universo, estar en contacto con personas que necesitan ayuda, interactuar con energías y espíritus. En verdad que su ocupación puede considerarse riesgosa, por lo que debe estar sano y fuerte.

El mejor modo de evitar daños y debilitamiento consiste, tal como sucede con la salud de cualquier individuo, en mantener las defensas altas. Una persona alegre, que come bien y hace ejercicio, que mantiene disciplina en el trabajo sin descuidar sus espacios sociales, de entretenimiento y afectivos, así como los individuales de meditación y lectura, es alguien con bajas probabilidades de enfermar. Además de llevar una vida armoniosa, el hechicero necesitará realizar ejercicios adicionales para reforzar sus defensas. En esta nota explicamos distintos modos de lograr ese objetivo, sean ritos, conjuros o amuletos, siempre están dirigidos a revitalizar y fortificar la mente y los sentimientos positivos..

TRES RITUALES PARA ESTAR EN FORMA

Realícelos en un espacio tranquilo, bien aireado, ordenado y con luz tenue. Utilice ropa cómoda, con su persona higienizada y prolija.

1. Erradicar pensamientos negativos

Trace con tiza un círculo de 1,5 m de diámetro sobre el piso, esparza adentro de él hojas de albahaca fresca, coloque también un bol transparente con agua. Siéntese en una posición que le quede cómoda delante del recipiente, en el centro del círculo. Cierre los ojos e invoque: “Puro y limpio todo, luz en mi ser, vuelvo a nacer”. Ahora comience a respirar de este modo:

1-     Vacíe sus pulmones, espirando por la nariz, de modo lento y silencioso, expulsando hasta los últimos restos de aire.

2-     Imagine que el aire que elimina es turbio, gris o negro.

3-     Piense que, cuanto más profundamente espire, más cantidad de aire puro podrá introducirse en los pulmones.

4-     Concentre su atención en el abdomen, inspire profundamente por la nariz, imagine que el aire que ingresa es luminoso, muy luminoso.

5-     Lleve lentamente el aire luminoso hacia la parte baja del abdomen, esta aumentará levemente de volumen.

6-     Retenga contando hasta diez y, luego, vuelva a expulsar el aire lentamente por la nariz, hasta vaciar el abdomen y los pulmones. Visualice que el aire que sale es gris, sucio o negro.

7-     Repita seis veces cada inspiración y exhalación. Sienta circular la energía, cómo se recicla.

8-     Para cerrar el ejercicio ritual, coloque las hojas de albahaca en el recipiente con agua diciendo: “Hojas de albahaca, que todo lo sanan, brille en mi mente claridad potente”.

9-     Deje este copón con albahaca en su altar de trabajo para que termine de absorber la negatividad ambiental.

Advertencia: evite hace este ejercicio si es hipertenso/a, o si tiene problemas cardíacos o respiratorios.

2. Vencer la fatiga

Mantenerse vital es un buen antídoto para las recaídas, ya que alguien con buena energía difícilmente será blanco de un daño.

Proceda del siguiente modo:

  1. Trace el círculo de tiza en el piso.
  2. En el centro, coloque un hornillo con agua, a la que agregará: 3 gotas de aceite de romero (energizantes), 3 gotas de aceite de canela (atrae alegría), 1 velón color naranja (irradia vitalidad) y 1 velón violeta (transmuta lo negativo en positivo). También, puede reemplazar usando prendas de estos colores o teniendo cerca objetos en esta línea cromática.
  3. Ingrese al círculo, encienda el hornillo y las velas.
  4. De pie, en el centro del círculo y, con los brazos extendidos a la altura de los hombros, palmas hacia arriba, invoque: “Fortaleza que despierta, coraje que se incrementa, en mi mente y mi cuerpo, un nuevo ser resplandece”.
  5. Ahora, realice seis respiraciones profundas como las del ejercicio anterior, cuando inspira lleve las palmas de las manos al pecho, cuando exhala abra los brazos extendidos a la altura de los hombros con palmas hacia arriba.
  6. 6. Termine sacudiendo con fuerza los brazos y las manos, y las piernas, mientras repite: “Fuerza vital, coraje infinito, todo mi ser palpita indemne e impoluto”.

3. Fortificador integral

Este ritual debe hacerse a la luz del sol, por la mañana temprano. Asegúrese de recibir plenamente la energía solar vistiendo ropas claras.

Proceda así:

  1. Trace el círculo en el piso.
  2. Ingrese en su interior, extienda los abrazos abriendo el pecho lo más que pueda e, inspirando profundo, exhale lentamente.
  3. De pie, con las manos a la altura del pecho, palmas extendidas hacia el frente invoque: “Helios en Grecia, Ra en Egipto, Inti para los incas, Sol del Universo, atraviesa mi corazón, ilumina mi mente, irradia tu protección”.
  4. Dicho esto, impulse las palmas hacia fuera y, luego, hacia el pecho, trazando un círculo como si amasara una esfera de sol.
  5. Acompañe con la respiración profunda; cuando va hacia fuera, exhale y, cuando vuelve, inspire. Repita 7 veces.
  6. Absorba los rayos solares por diez minutos, mientras mastica una mezcla de semillas de sésamo con hojas de albahaca fresca.

CONJUROS DE DEFENSA

Existen varias oraciones de efecto rápido, tanto para usar en situaciones de emergencia, como de forma preventiva. Su uso no reemplaza en absoluto a los ejercicios anteriores, más bien lo complementan.

Oraciones y palabras mágicas

Deje escritos estos conjuros siempre a mano en su altar, llévelos en su agenda personal para recitar en cuanto los necesite. Ya en casa, trace círculos de sal, carbón, velas o piedras y conjure adentro de ellos para sellar de manera potente la protección.

(Cada una es una oración independiente,)

“Funciones protectoras,

Seres de luz,

Guardianes del cielo,

tenga yo de mi lado vuestros escudos eternos”.

“Yo te conjuro por el Creador,

Elohim, Adonai, Teobac y Metatrón,

a que te disuelvas en sal,

en tormenta, rayo, y granizo.

Te conjuro en nombre de Cristo

para que te quites de mi camino. Amén”.

“Si dos son los que te hacen mal de ojo,

tres, son los que te cuidan:

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo

para que seas pronto puesto a resguardo. Amén”.

“Cruz de Caravaca,

tijeras de San Jorge,

manos de Fátima,

corten la envidia,

que se quede la  puerta y dé media vuelta.

Dioses Guerreros,

Ojo de Horus,

eleven muralla contra quien  mal me lanza.

Así es y será”.

Amuletos contra el mal

Elija, entre estos amuletos, los que más le agraden o le sean más fáciles de conseguir. Úselos en sus rituales y conjuros de protección.

Dije espejo: los espíritus errantes se espantan ante el reflejo de su propia imagen. Lleve colgado un espejito pequeño, para activarlo diga de inmediato: “¡Del derecho o del revés, ven, rebota y sal de aquí de una vez!”. Manténgalo limpio y brillante.

Yin-yang: es un símbolo muy poderoso que repele energías que no están armonizadas con el universo. Pegue o dibuje este símbolo en las palmas de las manos y cruzándolas sobre su pecho y diga: “Nodos trabados, ya mismo disuelvo, circulen al cosmos, transmutados en buenos”.

La higa: es uno de los amuletos en forma de mano más usados en todo el mundo: ahuyenta el mal de ojo y la envidia; además, se usa para protegerse de enfermedades.

Ámbar: esta resina fosilizada, de color amarillo traslúcido  posee una intrigante belleza. Tiene distintos fines: curativos, reparadores, y protectores contra ataques psíquicos. Tenga una siempre en su altar.

LO QUE NINGÚN MAGO DEBE OLVIDAR

  • Deje cerca de la puerta de entrada un frasco con sal gruesa. Al entrar, antes de cerrar la puerta, arroje un puñadito por sus espaldas, hacia fuera.
  • Cuando, durante un ritual, se sienta desconcentrado o débil, hágase masajes con los dedos en los lóbulos de ambas orejas, desde el lóbulo hacia arriba.
  • Si siente que alguien le mira muy fijo, chasquee los dedos de las manos y, por detrás de la cintura, diciendo·: “Chufa, chufa, espante mufa”.

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