Vida anti estrés, cómo evitar el límite

El estrés es un estado alterado del equilibrio emocional. La medicina y la psicología estudiaron exitosas formas para combatirlo, y como ya sabemos que somos responsables de nuestras actitudes, a continuación se muestran algunas formas para eliminarlo de nuestra vida.

El término estrés fue utilizado por primera vez para indicar las dificultades de adaptación de un organismo ante estímulos que entorpecen su ritmo natural. Es una reacción de alarma que se expresa con cambios biológicos y de comportamiento, y se agudiza cuando la estimulación persiste a lo largo del tiempo. A veces las cuestiones de la vida cotidiana nos hacen entrar en estados de alerta y nuestro cuerpo responde en consecuencia: descansamos mal, comemos apurados, discutimos, no nos alcanza el dinero para lo que necesitamos, y se desencadenan una serie de situaciones en nuestro hogar que hacen que deseemos salir corriendo de nuestra vida y dejar todo atrás. Respire profundo, hay soluciones para no llegar al límite cuando nos estresamos por cuestiones evitables.

ACCIONES PARA EMPEZAR

Es importante entender que, al no poder controlarlo, el estrés interfiere en nuestra vida cotidiana, en la salud y en las relaciones interpersonales. Por eso, hay tres cosas que hay que hacer para empezar a disfrutar de una vida más sana: Detectar, buscar y usar:
Habrá que detectar qué es lo que causa nuestro estrés. Anotar en un cuaderno, registrar qué es lo que hace que en determinadas situaciones nos sintamos estresados y como consecuencia qué le pasa a nuestro cuerpo.
También tendremos que buscar la manera de reducirlo, leer bibliografía relacionada con el tema, consultar un médico, salir a caminar, realizar prácticas de yoga y meditación.
Y por último, utilizar métodos que sean saludables y accesibles para aliviar el estrés o al menos reducir sus efectos. Elija para eso las técnicas que mejor se adapten a su vida.

LAS BUENAS COSTUMBRES

• Establecer tiempos: hay que organizar el tiempo dando lugar a las prioridades. Dejar que algunas cosas fluyan con su curso, no se puede controlar todo. Es posible que haga más con menos estrés si tiene un cronograma. Piense cuáles son las cosas más importantes y hágalas primero.
• Tener un pasatiempo: parar un poco, hacer algo que realmente nos gusta en medio de la vorágine del día hará que nos desconectemos de nuestras preocupaciones.
• Tener metas realistas: debe exigirse lo justo y necesario; si se propone cosas muy difíciles de lograr seguramente se frustre y estrese. Disfrute de sus pequeños logros, no espere aprobación de los demás.
• Liberar: cuando note que está empezando a preocuparse intente detener los pensamientos, aprenda a decir no, trabaje para liberar las cosas que no puede cambiar.
• La ansiedad: tiene que concentrarse en el tiempo presente y cortar con los pensamientos futuros que le generan tanta ansiedad.
• Las relaciones: tratar de establecer relación con personas que ejerzan en nosotros una influencia relajante. Evitar las “quejosas”. Tenemos bastante con lo nuestro.
• Expresarse: también es recomendable dejar salir los sentimientos por medio de actividades relacionadas con el arte, como pintura, teatro, talleres de escritura.
• No a las malas costumbres: reduzca en sus momentos de estrés el consumo de estimulantes; la adrenalina que lleva encima es suficiente impulso; cenar ligero, tomar una infusión, leer, tomar un baño caliente y perfumado, escuchar música, hacer cosas que bajen el ritmo paulatinamente será sano y provechoso para revertir momentos estresantes.
• Mejorar el hábitat: intentar que no reine el caos en nuestros hogares y lugares de trabajo. El orden, la limpieza influyen en forma muy positiva para reducir el estrés.
• Realizar ejercicios: el ejercicio es esencial para aliviar las tensiones y genera endorfinas que son los neurotransmisores del bienestar natural. Haga actividades recreativas, solidarias, de contacto con la naturaleza
• Meditar, relajarse: hay ejercicios de respiración, de relajación muscular, masajes; tiene que haber un momento para parar y poder sentir lo que nos pasa para poder revertirlo con una actividad que nos haga felices. Elevar el espíritu significa que debemos desarrollar la receptividad hacia las cuestiones más trascendentes.

UN BUEN DESCANSO PARA REDUCIR ESTRÉS

● Realizar ejercicio en forma regular por las tardes.
● Comer en forma liviana por la noche. Elegir platos que contengan alimentos sedativos como ajo, repollo, lechuga y manzana.
● Evitar bebidas excitantes. Beber agua y consumir alimentos que contengan vitaminas tales como la A, B1, B6 o D.
● Beber un vaso de leche caliente antes de acostarse, una infusión relajante de cualquier planta que contenga propiedades sedantes o tranquilizantes. También se recomienda un vaso de agua caliente con miel antes de dormir.
● Es recomendable darse una ducha caliente o baños de espuma o de sales aromáticas antes de dormir, o dedicarle unos minutos a la lectura.
● La meditación y los ejercicios de respiración pueden ser de gran ayuda a la hora de conciliar el sueño, propiciar un sueño reparador, relajar la mente y lograr un descanso profundo.
● Probar las cualidades de la aromaterapia con aceites esenciales de albahaca, lavanda, manzanilla, naranja.

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