Talismanes para viajeros y vehículos

Seguridad en los caminos, llamadores de buena ventura para todo destino. Aunque se ven en muchas rutas y sendas, muchas veces no se les da el significado que poseen: en más de una ocasión, usted habrá visto un talismán de viaje, que acompaña en los caminos marcados, y no pudo conectarse con su energía por no conocerlo. Ésta es su oportunidad de descubrir estos objetos milenarios de protección, y tenerlos en cuenta tanto como a su valija a la hora de partir.

El buen clima, la falta de obstáculos, el ánimo y la fuerza necesarios para continuar o, simplemente, la ausencia de sorpresas indeseables que traen problemas, son los pedidos generales que un talismán de viajes puede recibir. Su característica esencial es que, muchos de ellos, no son parte del equipaje del que viaja, sino que son patrimonio de la ruta que se recorre. Por eso, suelen aparecer en mitad de un trayecto y quien las halla puede solicitarle protección, aunque haya sido otra persona la que instaló ese mini santuario de plegarias. En esta nota, conocerá los principales talismanes que debería llevar consigo, o armar a la vera de su camino, para convocar a la buena fortuna.

Talismán rúnico

Uno de los principales objetos que conectan con las buenas energías proviene de la tradición de las runas. En especial, la runa que acompaña en los viajes tiene esta forma: , y es de color violeta. Usted mismo puede dibujar este diseño en un papel o en una tela, para llevarlo consigo adonde vaya.

Este diagrama representa a la estrella polar, punto de orientación para los marineros y los caminantes cuando no contaban con una brújula.
Si bien es un talismán especial para los viajes, y en esos casos debe ir en el bolso, mochila o valija, también tiene el sentido de acompañar en el largo viaje que representa la vida; entonces, puede ponerse debajo de la almohada, en un cajón o cerca del lugar de descanso, en el hogar.

Hierbas mágicas

En este talismán, se utiliza el poder esotérico de las hierbas para que, juntas, sean protectoras del viaje que se planea realizar. Para ello, debe conseguir un cuadrado de tela rojo, de aproximadamente 15 cm. de lado, y armar un saquito con éste. Lavarlo con agua y jabón y dejarlo toda una noche a la luz de la luna, para que se purifique. Luego, poner en su interior:

  • Ajenjo: para protegerse en caminos peligrosos, tener lucidez mental y buena comunicación con las fuerzas ocultas.
  • Eucalipto: purificación y cuidado en general.
  • Verbena: es una planta que se incluye en los hechizos de protección, por eso es importante en este caso.
  • Un pedacito de rama de canela: aporta seguridad, fuerza, agudeza en los sentidos y rapidez mental.

Si viaja en auto, puede colgar este saquito con hierbas de su espejo retrovisor. Si su camino se hará de otra manera, lleve este talismán en su bolso de objetos personales.

RECUERDE: Toda persona que haya viajado aunque sea una vez en su vida sabe que, hasta para la travesía más segura, una dosis de buena suerte se vuelve imprescindible. Por eso, estos objetos mágicos que custodian la buena ventura en los viajes pueden ser sus mejores aliados para que sus planes de recorrido sean placenteros, reveladores y, sobre todo, den aún más ganas de volver a viajar.

Apachetas: las vigías de la Tierra

  • Es común ver que, en algunos caminos ―tales como los del Norte argentino y Bolivia, por ejemplo―, se encuentren montículos de piedra a la vera de las rutas. Estos “montoncitos” son las apachetas, pequeños monumentos dedicados a la Pacha Mama armados para solicitarle protección y pedirle acompañamiento durante el viaje. Es común que un caminante arme su apacheta con algunas piedras y, luego, los que vengan después sigan añadiendo más para dejar su ofrenda a la Madre Tierra.
  • A veces, estas apachetas tienen  una cruz en su cima: esto puede ser, por un lado, una apacheta cristiana, hecha por personas que mezclan sus creencias en la Pacha y su religión, o bien suele indicar que en ese punto del camino hubo un accidente fatal. Por eso, la apacheta se vuelve recordatorio y también es un hito que protege a los viajeros que piden su protección.
  • Por eso, si en su camino encuentra una apacheta, no lo dude: busque una linda piedra y ofrézcasela a la Pacha Mama. Ella no se olvidará de su camino.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *