Mandala zodiacal energético

El orden de los signos y su influencia en nuestro destino

Un Mandala Astrológico es un objeto, un dibujo, un símbolo que simboliza la totalidad; en astrología, se representa a través de la Carta Natal.

La palabra mandala proviene del sanscrito hindú, traducida literalmente significa “círculo”. Un mandala es un intento del hombre por manifestar lo abstracto a través de lo concreto por medio del orden y la unificación. La forma clásica de representarlo es un círculo con un punto en el medio, y dos ejes que dividen el círculo en dos. En la Astrología, se hace a través de la llamada Carta Astral. Es una fotografía que muestra una matriz de energía. Nosotros podemos leerla, sentirla, vivenciar su síntesis y tener la oportunidad de transformarnos. Se trata de un cambio constante que, al ser incorporado implica una toma de conciencia. Y es a partir de esa toma de conciencia que el proceso continúa a otros niveles y la transformación personal se hace inevitable, a veces, a pesar nuestro.

El Mandala Astrológico

Al observar una Carta Astral buscamos que nos centre, nos armonice, que nos otorgue paz, estimule las ideas, despierte la creatividad y nos oriente hacia un objetivo constructivo. La principal regla en la creación de un Mandala Astrológico es dejar fluir la energía, actuar de forma libre e intuitiva. Una Carta Natal es un mapa energético de las tendencias presentes en nuestro nacimiento. Hay partes armónicas e inarmónicas; estas últimas producen tensión y conflicto en distintas áreas de nuestras vidas.

La evolución astral, el camino del espíritu

El hecho es que uno viene a desarrollarse, uno toma conciencia de cómo es de acuerdo a sus experiencias pasadas, presentes y futuras de vida, entorno, factores psicológicos, lugares y circunstancias, de dónde venimos, qué hacemos y hacia dónde vamos.

Es importante descubrir nuestra evolución astral para poder contemplar la totalidad; porque somos una unidad construida a partir de una multiplicidad de factores, como si todos los signos del Zodíaco fueran parte de nuestra propia vida.

La vuelta completa en una rueda zodiacal es la imagen del camino que trazamos a lo largo de la existencia humana. Comenzar a integrarnos a este concepto como seres humanos implica unir todos lo factores: cuerpo, mente y espíritu. Esto significa ver la vida y sentirla como una oportunidad para evolucionar y encontrar un sentido profundo en nuestra existencia y nuestros actos.

El orden de los signos

De todos los mandalas, el astrológico tiene un orden escrito y un sentido claro. Entre sus factores esenciales, los signos son como las letras del abecedario, la clave para entender este lenguaje e interpretarlo. Todo en el cielo tiene un orden, los planetas cumplen cada uno con una función determinada, ninguno sale de su órbita ni deja de funcionar. Ninguno traba ni anula al otro, y parecen estar en una armonía natural. Lo mismo ocurre en la Tierra con el Zodíaco, quien mantiene su forma natural y respeta ese verdadero significado en la evolución del hombre. El círculo interior de la carta natal se divide en doce secciones llamadas Casas. Cada una representa un área de vida y se refiere a todas las actividades cotidianas que desarrolla cada persona. En la rueda zodiacal, cada Casa se relaciona con un aspecto de la persona. Aquí comenzamos detallando los doce signos, su esencia y su evolución según el orden natural del Zodíaco.

Aries

Este camino comienza con nuestro nacimiento, el comienzo de la vida, la Casa I en el Mandala Astrológico, que corresponde al signo de Aries.

Aries, dentro de nuestra Carta Natal es el primer signo, el que da origen a la creación, el que nace de las profundidades del océano y surge con la máxima potencia vital. Su gran caudal de energía es base de la vida, el que desea, el que consigue lo que quiere, por lo que se luchará incansablemente, quien exterioriza sus pasiones, es atrevido, agresivo y masculino. Es el que pone la primera semilla en la Tierra, y luego sembrará otra, tras otra. No esperará a que crezca, no puede, no tiene tiempo para ello. Va a estar iniciando algo nuevo, viendo qué más crear, dónde ir, qué hacer de nuevo en su vida.

Para que esta semilla crezca, alguien la tiene que regar, debe ocuparse de cuidarla, cuidar lo que tiene valor. Tauro es el destinado.

Casa I

Representa el cuerpo físico y la vida del sujeto, su personalidad, su apariencia. El momento presente, la salud anímica, el ascendente.

Tauro

Segundo signo, corresponde a la Casa II, y viene con la enorme potencia ariana y se quedará con ella, pero ya más asentada, conservada. Él viene a disfrutar de su cuerpo y de la naturaleza, del poder de su fortaleza interior, de la perseverancia, sensualidad y lealtad, dones especiales para cuidar de la vida. No tiene prisa, tiene ganas de cuidar de la semilla, de regarla. Esperará a que crezca, le dará calor y agua, y cuando sea una planta la disfrutará, la pondrá en un lugar hermoso y se quedará con ella. En el momento en que esa planta dé sus frutos, es tiempo que deje su lugar a Géminis.

Casa II

El dinero, las posesiones materiales, las ganancias y pérdidas. El futuro.

Géminis

Tercer signo del Zodíaco viene con la experiencia de su antecesor sin haber padecido nada del proceso anterior, y querrá recoger los beneficios que la planta haya dado. Con ella, hará maravillas, con sus flores decorará su pelo, se vestirá; de sus frutos comerá, los intercambiará por algo nuevo, multiplicará los frutos, conseguirá otras plantas de una manera inteligente y hábil. Le pondrá un nombre y aprenderá todo sobre ella, cómo hacer para conseguir más y mejorarla. En esta parte del proceso deja su lugar a esa planta enriquecida y con beneficios futuros para Cáncer.

Casa III

Los viajes cortos; los estudios; y la valoración de los hermanos y vecinos. Primos e intermediarios. Relaciones generales con conocidos. Situación mental y anímica.

Cáncer

Aparece el afectivo e inquieto, quien querrá tener a esa planta para él y llevarla a su casa, guardarla en su rincón favorito, ponerla en su ventana y disfrutarla. No quiere otras plantas, quiere sólo a una, quizá con el tiempo haga de sus brotes, otras tan queridas como ella. Cuando ésta ya forme parte de su familia, cuidará de los hijos de su planta, tendrá un hogar donde cada una de ellas será especial. No querrá desprenderse de ninguna, las amará, protegerá y les dará su calor. Cuando Cáncer entra es el cuarto signo en esta Rueda, corresponde a la Casa IV, y viene a hablar de sus emociones. Es el que empieza a querer, a formar un lugar de pertenencia, quien crea para sí mismo un refugio de amor, recibe lo de afuera, lo internaliza y lo devuelve transformado en emociones para darle su lugar a Leo.

Casa IV

Simboliza el hogar, la familia, las raíces. También, el fin de la existencia. El inconciente, la niñez. La patria, el lugar donde se habita.

Leo

Él es el que va a mostrar su obra, se va ocupar el mismo de afirmar su identidad y lo hará a partir de todo lo que logre crear, lo que brille en su vida. Va mostrar su planta, la va a destacar, conseguirá hacer de ella la más linda, la hará reproducirse, desarrollará sus virtudes, tomará sus flores y decorará la vida con ellas, se comerá los frutos, se divertirá, jugará con ellos y luego, en un acto de amor, llegará a regalársela a Virgo.

Casa V

Los niños, el amor, los juegos, el arte y la creatividad. La diversión, las vacaciones, juegos, placeres, sentimientos, romances y afectos.

Virgo

Sexto signo del Zodíaco, corresponde a la Casa VI, y viene a cumplir con la ardua tarea de hacer que la planta esté sana, darle lo que es mejor para su vida, va cumplir con su tarea de que subsista y perdure en el tiempo, va a hacer de una planta un vivero. Construirá un sistema de riego, de humedad equilibrada, de luz natural, de ventilación, de alimentación a la tierra, para que a esas plantas y a otras nuevas no les falte nada. Se mantendrán en el mejor clima, la cuidará y hará los cambios necesarios para mejorar su calidad de vida. Lo conseguirá con esfuerzo, dedicación y un sentido constante de trabajo y perfeccionamiento. Todo debe estar perfecto y dará paso a Libra.

Casa VI

Representa el ambiente de trabajo y profesión. El empleador y los empleados. Los animales domésticos. El cuidado del cuerpo, tratamientos estéticos y para adelgazar; el estado de la salud en general.

Libra

Séptimo signo del Zodíaco, corresponde a la Casa VII, con este signo, amable y conciliador aparece el otro. Hasta aquí, todas las experiencias vividas fueron individuales, de evolución y crecimiento personal. Con Libra, aparece el primer paso de la evolución hacia la otra persona. La planta deja de ser sólo nuestra y para dársela al otro, la preparamos todo este tiempo para compartirla, la decoramos, la embellecemos, aprendemos a intercambiarla con otro, para darle lo que la persona quiere. La importancia la tiene el encuentro y la experiencia de conocer a alguien.

Para darle su paso así a Escorpio, quien llega a enseñarnos el intercambio afectivo.

Casa VII

Las relaciones con cónyuges, socios, amigos, y también los enemigos declarados. La pareja, la convivencia. El matrimonio, los socios. Los otros, los contratos. Pleitos. Los juicios, el médico.

Escorpio

Daremos nuestra planta a ese ser especial, y entonces ya no nos pertenecerá más, le entregaremos lo mejor al ser amado, ése por el que sentimos emociones profundas, aquél que nos hará felices o nos hará sentir dolor. En algún momento, esa planta eliminará lo que no le sirve, se morirán algunas hojas, se necesitará volver a abonar la tierra y en algún momento morirá. Pero tendremos otras, las que Virgo procuró tener, para darle paso a Sagitario.

Casa VIII

El dinero no ganado, herencias. Los cambios súbitos y la muerte. Las transformaciones y los cambios. El sexo y las deudas. Jubilaciones y pensiones. La parte más profunda de la personalidad. Los sueños.

Sagitario

Noveno signo correspondiente a la Casa IX, cumple la función social de hacer que todos soñemos, luchemos por nuestras metas, aprendamos de la vida y busquemos un sentido mas espiritual y de sabiduría. En la sociedad, plantará los árboles, para que la gente respire mejor, para poder disfrutar de los espacios libres y que tengamos nuevas metas, para avanzar, para darle lugar a Capricornio.

Casa IX

Los viajes largos, la relación con extranjeros y familiares que viven en el exterior; los conocimientos religiosos y filosóficos. La profesión. El tarot. La psicología y lo abstracto. El humanismo. Los viajes largos. La política. Las empresas multinacionales.

Capricornio

Décimo signo ligado a la Casa X y a cumplir metas sociales elevadas, ambiciosas y responsables. Muchos árboles, ya hay, se construirá una plaza. Un lugar dónde refugiarnos si llueve, y otorgará una función para cada uno. Todos juntos en un perfecto equilibrio, con mucho trabajo y responsabilidades compartidas, para así darle lugar a Acuario.

Casa X

El padre. El jefe. Los superiores. Las ambiciones y las metas. El triunfo social relacionado al status. Una posición en la vida, la seguridad. El trabajo en la profesión. El medio ambiente. La ecología.

Acuario

Undécimo signo correspondiente a la Casa XI; ya hay plazas, hay trabajo, ahora habrá comunidades, y comunidades que compartan ideales comunes, con Acuario se va a ocupar de hacer el cielo y darle agua a los sedientos. No va a ser sólo en sentido literal, sino más bien, filosófico, para que se unan todos y accedamos a una sociedad mejor. Para construir un mundo ideal, luchar por la igualdad y la solidaridad.

Casa XI

Los proyectos. La ayuda de los demás. Los amigos y los conocidos. Los ideales, el altruismo. La solidaridad. Los sentimientos ajenos. Las expectativas que se depositan sobre los hijos. Los niños adoptivos. Los protectores, padrinos, benefactores.

Piscis

Ahí, entra Piscis, último signo del Zodíaco, corresponde a la Casa XII, que además, va a ser el creador de un Dios en el cielo y de los ángeles. Es él quien se ocupará de amarnos a todos, sus hijos, sus árboles, sus ideales y, además, de que nada sea para él; lo dará todo para el Universo. Ligado a lo más espiritual de la vida, nos dará el alma, la sensibilidad y la comprensión universal. Se dedicará a profesar sus grandes valores y a comprender los errores y las debilidades humanas. Un mundo en que en algún momento se morirá, se extinguirá la vida, y todos volveremos a ser parte de un todo… para volver a nacer… en una semilla, una vez más.

Casa XII

La soledad, las penas, los sufrimientos. Los secretos, el inconsciente colectivo. El aislamiento, los retiros, los hospitales y asilos. La falta de libertad. Los amores ocultos, las sectas. Las penas no confesadas. Las enfermedades crónicas. Los enemigos ocultos. Las internaciones.

Carta Astral

La Carta Astral, también llamada Carta Natal, es un mapa astrológico que señala ala posición de cada planeta en el planeta exacto de nuestro nacimiento.

Se estructura en base a 12 compartimentos llamados Casas Astrológicas, que simbolizan distintas áreas de la vida del consultante. Según los planetas que allí se ubiquen y las posiciones que adopten entre sí puede preverse la armonía o por el contrario, los inconvenientes que la persona tendrá en cada uno de los aspectos que conforman el todo de su existencia.

Este mapa debe ser realizado e interpretado por un astrólogo profesional quien, a partir de su lectura, nos dirá las características de nuestro carácter y de nuestra personalidad, la forma en la que nos relacionaremos con los demás y los hitos importantes en nuestro destino.

Para que el astrólogo pueda realizar la Carta Astral hace falta darle la hora exacta y el lugar preciso del nacimiento, especificando también el país y la ciudad. Esto se debe a que la posición de los astros en el cielo varía de acuerdo con nuestra ubicación en la Tierra.

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