Empiece bien el día

Tácticas esotericas que brindan energía positiva y llaman a la buena suerte.

Cuántas veces hemos pensado que, para compensar un mal día, sólo quedaba ir a dormir y comenzar de nuevo a la mañana siguiente? Esta necesidad de “barajar y dar de nuevo” se debe a una mala combinación de energías que provocan un efecto bloqueador en nuestras actividades cotidianas. No le vamos a mentir: los días de mala fortuna existen y están presentes en la vida de todos los seres humanos, pero algo se puede hacer: minimizar su aparición y prevenirse contra el surgimiento de malas corrientes energéticas, que neutralizan esfuerzos y provocan frustración creciente.

¿Cómo puede lograr esto?

Poniendo en práctica estas sencillas “fórmulas de apertura de jornada”, muy efectivas para los diversos fines que usted se proponga cumplir el día que elija ejercitarlas.

¿En qué consisten estas recetas mágicas de inicio diario?

Se trata de tácticas que “abren bien” el día poniendo en primer plano las posibilidades beneficiosas que toda jornada reserva a las personas. Sirven, ante todo, para aumentan la canalización de energía productiva, necesaria para obtener buenos resultados en las metas cotidianas. Además, favorecen el bienestar y la seguridad en uno mismo, generando una mejor predisposición para cumplir con las tareas planeadas.

LOS RITUALES

A continuación, cinco hechizos para garantizar un buen día.

1. Para un buen inicio general de la jornada.

Cuando se levante, siéntese en la cama, estire sus brazos y sus piernas. Después, baje la pierna que esté más cercana al piso hasta tocarlo y, luego, la otra. Manténgase sentado, con los pies en el suelo y los ojos cerrados, durante 5 segundos. Acto seguido, levántese despacio y vaya hacia alguna ventana o salida de luz y aire, antes de ir al baño para lavarse los dientes o ducharse. El contacto con la iluminación natural le proporciona una “dosis” de energía que lo acompañará.

2. Para tener un buen día en el trabajo

  • Si cumple sus tareas fuera de casa: Cuando salga a la calle, camine por la acera opuesta a la de su casa (funciona como un traspaso de zona, de la hogareña a la laboral) y lleve un bolso, cartera o mochila, en que quepan todos los elementos que lleve, sin que tenga que cargarlos en las manos. Éstas son excelentes receptoras y canalizadoras de energía: si las ocupa con carpetas, agendas o el celular, obstruirá ese canal tan beneficioso.
  • Si trabaja desde de su casa: Busque una imagen bonita y colorida para colocar a la vista, cerca de su mesa o lugar de trabajo. Encienda un sahumerio con aroma floral para refrescar el ambiente y coloque al lado de dicho elemento una botella destapada con agua potable. Repita este sencillo ritual todos los días antes de comenzar con el trabajo —incluso, si puede, cambie la imagen o el dibujo elegido— y abra la ventana o alguna puerta que dé al exterior y por la que entre claridad.

3. Para rendir un examen ese mismo día.

A la mañana, prepare todo lo que llevará. Entre sus apuntes, incluya una cartuchera pequeña donde, además de sus útiles, colocará: 2 monedas doradas (símbolo de éxito), 1 puñadito de cáscaras de naranja (favorecen la claridad mental) y 1 cuchara de metal plateado (indica prosperidad y éxito).  Estos elementos de poder lo ayudarán a obtener un buen resultado.

4. Para tener buena  suerte en citas amorosas.

No importa si el encuentro es al mediodía o a la noche, esta preparación debe realizarse por la mañana, cuando se acabe de despertar. Elabore un talismán siguiendo estas instrucciones:

En una pequeña cajita de madera, coloque: 5 granos de maíz, 10 granos de arroz (el maíz y el arroz son símbolos de prosperidad y futuro), 8 lentejas (fortaleza y templanza), 4 pétalos de clavel rojo (pasión y coraje) y unas gotas de su perfume favorito (que le aportan personalidad a su deseo). Finalmente, cierre bien la cajita con dos vueltas de cinta amarilla y guárdelo en su cartera o bolsillo, sin que nadie lo vea.

5. Para relajarse, un baño purificador

Levántese con tiempo extra al habitual y realice el baño que le detallamos a continuación.

Abra la ducha y la canilla del agua caliente del lavatorio, para que se produzca mucho vapor en el baño. Eso le permitirá transpirar y eliminar toxinas. Luego, abra la ventana para que se disipe un poco el vapor.

A continuación, vierta en la bañera las siguientes hierbas y remueva: un puñado de hojas de hinojo trituradas (ó 5 gotas de aceite esencial), un puñado de hojas de menta trituradas (ó 3 gotas de aceite esencial) y 3 gotas de aceite con esencia de eucalipto. Sumérjase en la bañera, embeba su esponja en el agua y pásela por el jabón. Comience a enjabonar todo su cuerpo, desde el cuello hasta los pies, realizando movimientos descendentes suaves.

Tome una toalla pequeña y humedézcala; luego, pásela suavemente por su rostro para eliminar impurezas y residuos energéticos de la noche anterior. Se está purificando. Antes de terminar, recuéstese en la bañera y relaje todo su cuerpo, mientras realiza una suave respiración. Cuando haya logrado un estado de relajación profunda, piense que todas las tareas que realizará durante el día le saldrán como lo ha planeado.

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