Cómo curar casas enfermas

Los hogares también se contagian de malas vibraciones y comienzan, como si de un organismo se tratara, a mostrar síntomas de malestar. Aprenda a percibir estas señales y a encontrar el remedio adecuado para cada problema.

D e un día para el otro, nuestro refugio puede convertirse en un lugar extraño, que ha dejado de proporcionar comodidad y placer. Ciertos ambientes no invitan al disfrute y, lo que es peor, puntos centrales del hogar en el que se reunían los seres queridos han perdido su fuerza amorosa de unión. ¿Qué está sucediendo? Es muy posible que su casa se haya “enfermado”, y la forma de sanarla es recuperar la conexión que une a sus habitantes, la familia.

¿CÓMO SABER SI SU CASA NECESITA UN “MÉDICO”?

Vea si observa desde hace un tiempo a esta parte -de forma repetida y no aislada- alguno de estos síntomas:

  • Los ambientes, antes más confortables, se vuelven incómodos e inhóspitos.
  • Dan ganas de irse de la casa, aun si afuera no hubiera precisamente buen tiempo.
  • La familia evita las ocasiones de invitar gente; ya no se acuerdan de cuándo fue la última vez que organizaron una reunión en su hogar.
  • Se han producido diverso tipo de averías en poco tiempo, además de ser numerosas.
  • Se le han roto varias cerraduras en los últimos meses.
  • Ha tenido inconvenientes técnicos severos con la energía del hogar: gas, luz, etcétera.

LAS CAUSAS PRINCIPALES

Si en su casa suceden la mayoría de los problemas, las razones pueden ser las siguientes:

  • Peleas frecuentes entre los habitantes del hogar.
  • Enfermedad grave o desaparición física de alguno de los miembros de la familia.
  • Divorcios y separaciones.
  • Refacciones o cambios en la decoración que hayan afectado la energía del lugar.
  • “Contagio” de males provenientes de casas vecinas, por los motivos recién expuestos, o bien, debido a otras situaciones negativas que generan vibraciones altamente desfavorables.
  • Sucesos preocupantes que afecten a la familia: pérdida del trabajo, deudas importantes por pagar, depresión, angustias por causas diversas, etcétera.
  • Personas del entorno que tengan malos deseos respecto a la familia y que frecuenten el hogar.
  • Otras personas que, sin visitarlos, emitan malas corrientes energéticas a distancia, deseándoles mala suerte.
  • Sujetos que, de manera involuntaria, inundan el hogar con “vahos” de pesimismo, mala fortuna y desánimo.

VADEMÉCUM HOGAREÑO PARA SANAR SU CASA

A continuación, le presentamos una gama de alternativas para practicar una curación integral, con hierbas aromáticas, velas y rituales.

Jardín esotérico de corte

Entre sus plantas, incluya alguna (o todas) de estas variedades; ayudarán a “limpiarla”:

  • Romper con malos deseos y maldiciones: pimienta, cardo, hiedra  y angélica.
  • Curar y exorcizar malas influencias: ajo,   enebro, muérdago, cebolla, saúco.
  • Terminar con las habladurías ajenas: tréboles, ruda.
  • Purificar y renovar energías: canela, manzanilla y hojas de tilo.

Loción secreta para expulsar “malas ondas”

Si siente que a su alrededor hay personas que tratan de obstaculizar su camino, realice esta fórmula esotérica.

  • Elementos necesarios: un recipiente de vidrio pequeño con cierre hermético, aceite cosmético en cantidad suficiente, una rosa roja y una botellita de cristal opaco con tapa.
  • Elaboración: quite los pétalos a la flor y colóquelos dentro del recipiente de vidrio. Llene con el aceite y tape bien. Deje que repose en un lugar fresco y seco durante una semana y, todos los días, agite un poco para que la pócima se mezcle bien. Al octavo día, cuele el aceite y viértalo en la botellita de cristal. Salpique algunas gotas en la puerta de entrada y las de las habitaciones. Luego, con las yemas de los dedos, póngase un poco en sus muñecas y perfume así a su familia. Repita la aplicación todos los domingos a la noche, hasta que se termine el aceite.

Purificación con canela

La canela es un ingrediente poderoso en magia, porque aporta curación, corta con las energías negativas y es una excelente protectora de los espacios y de las personas. Asimismo, fortalece el espíritu de la casa y la hace más resistente a los malos deseos ajenos, aportando buenas vibraciones y vitalidad.

Para aprovechar sus virtudes esotéricas, consiga sahumerios de incienso o barritas de canela para encender. Luego, todos los sábados a la mañana, recorra su casa desde la puerta de entrada hacia el fondo, pasando por todas las habitaciones intermedias, llevando un cuenco con la  canela o el incienso humeante.

Dos aliados para las emergencias

1. Albahaca

La tradición dice que, donde esta exquisita planta se encuentra, el mal no encuentra lugar. Es, por eso, que esparcir unas hojas frescas de albahaca en las habitaciones ayuda a prevenir las enfermedades de la casa y a curarla si está dañada. Mucho mejor será, si cuenta con un patio, jardín o terraza con sol abundante. Cuídela con suma atención.

2. Velas blancas

Su color simboliza la purificación en todo sentido y, por esa razón, encender un cirio blanco en las casas enfermas permite ahuyentar a las fuerzas negativas que provocan malestar. Para potenciar sus efectos, coloque fotos de los miembros del hogar o escriba sus nombres en un papel blanco, con tinta azul, enlazando con flechas las distintas palabras escritas.

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