Los 7 dioses protectores del hogar

MAGIA ORIENTAL PARAOBTENER PROSPERIDAD Y ABUNDANCIA EN LA VIDA

Desde tiempos remotos, el número 7 es considerado una cifra de buena suerte, tanto en Occidente como en Oriente. Así, para los japoneses, son siete los dioses de la buena fortuna. Se trata de los Shichifukujin, un nombre derivado de shichi, que significa “siete”, fuku que quiere decir “suerte” y jin, que significa “dios”.

Por su origen, sólo uno de ellos es japonés, el dios Ebisu. De los demás, Daikokuten, Bishamonten y Benzaiten proceden de la India, y Hotei, Jurojin y Fukurokuju, de China.

A pesar de ello, estos siete dioses ya forman parte del folklore popular nipón y están especialmente asociados con la prosperidad económica, pues, además de proveer cosas al hogar, dan buena suerte en los negocios y el comercio.

Se dice que llegaron a la tierra descendiendo del cielo en un barco llamado el “Dragón del Cielo”, con el objetivo de asistir a la humanidad y ayudarnos a alcanzar sus metas.     Cada uno de ellos tiene un objeto especial (el wulou, el abanico, la flauta, la espada, la lámpara, un tesoro, etc.) y, así, le corresponde una capacidad o habilidad específica.

De esta manera, la creencia dice que ayudan a la humanidad trayendo abundancia, reconocimiento laboral, fama, buena reputación, suerte en el ámbito literario, militar y comercial, además de integridad y disciplina. ¿Quién no quisiera tener la protección de semejante escuadrón de deidades? Le explicamos cómo activar su energía para proveer al hogar de todo lo necesario y más.

LOS DONES DE LOS SHICHIFUKUJIN

Si no consigue las figurillas o las imágenes en estampa, puede tallar en cañas de bambú el nombre de cada uno de los dioses. Los siguientes son los dones que obtendrá de cada uno de los 7 dioses y la forma de invocarlos para solicitárselos.

  • BUENA SUERTE: FUKUROKUJU

Es el dios chino de la sabiduría, la felicidad, la riqueza y la longevidad. Fácilmente reconocible por su gran cabeza, que ocupa casi la mitad de su cuerpo, tiene bigote, una larga barba y una frente alta, lo que demuestra su avanzada edad y, por lo tanto, su gran sabiduría. Junto a las figuras de Fukurokuju suele haber siempre una tortuga, también símbolo de longevidad.

Invóquelo así: coloque la figura de una tortuga que lo acompañe, o tállela en la caña de bambú, junto a su nombre, y pídale así: “Fukurokuju, dame salud, abundancia y amor, tenga en mi hogar larga suerte en vida y en muerte”.

  • RIQUEZA: EBISU

El dios Ebisu es la única deidad japonesa entre los siete. Él otorga fortuna y riqueza en los negocios. Habitualmente, lleva consigo una caña de pescar y un pescado, símbolo de abundancia en la comida, por eso, es el dios de los pescadores, los agricultores, los mercaderes, los ejecutivos y los extranjeros. Es también el dios del Sol de la mañana y cuida la salud de los niños. Cada 10 de enero se rezan oraciones a Ebisu para tener un año próspero en los negocios. En los santuarios japoneses, se venden ramas de bambú con réplicas de monedas u otros artículos de valor, para colocarlos en los altares familiares como amuletos de la suerte.

Invóquelo así: coloque, al lado de la imagen de Ebisu, una ramita con monedas colgando de un hilo de seda rojo y pídale así:

“Afortunado Ebisu, enséñame a pescar fortuna, tenga riqueza siempre oportuna”.

  • ARMONÍA Y FELICIDAD: HOTEI

También conocido como el “Budha sonriente”, Hotei es un dios calvo, regordete y feliz. Él encarna la satisfacción de estar vivos, protege el comercio y es el guardián de los niños, así como, el patrón de adivinos y camareros. Se destaca entre los demás porque lleva consigo una gran bolsa que contiene un buen número de artículos necesarios para el día a día. Además, la tradición dice que acariciar su barriga -símbolo de generosidad- trae muy buena suerte.

Invóquelo así:  rasque su panza tres veces diciendo: “Viva la alegría, brille en mi vida la felicidad de la armonía, Hotei sonriente, aleja de mí la triste y mala suerte”.

  • FERTILIDAD: BENZAITEN

La diosa Benzaiten, también conocida como Benten, es la patrona de la música, las bellas artes en general, la belleza y la fertilidad. Las figuras que representan a la Diosa muestran a una mujer muy bella, tocando una biwa (laúd de cuatro cuerdas) junto a una o varias serpiente blancas. Según cuenta la leyenda, Benzaiten se puede transformar en serpiente, por eso, muchos japoneses creen que, si una serpiente blanca aparece en los sueños, es símbolo de buena suerte. La diosa beneficia a sus seguidores brindándoles: elocuencia, abundancia, longevidad, sabiduría y talento como artistas, además de prosperidad y habilidades para la comunicación.

Invóquela así: ate una cinta blanca alrededor de la imagen o el nombre de la diosa, junto a una vela y una flor blancas, y pídale de este modo: “Sabia y bella, tu música próspera se convierte en blanca serpiente que hacia la fértil tierra  me lleva”.

  • ÉXITO FAMILIAR: DAIKOKUTEN

Es una de las deidades budistas más populares de la India, que luego, fue adaptada a la tradición japonesa para ayudar a mejorar la riqueza, el comercio y la agricultura. Su principal función es proveer de alimentos a la familia. Su figura se suele representar encima de dos bolsas de arroz, con un martillo de la suerte en su mano derecha. Brinda: abundancia, suerte económica, armonía en los matrimonios, fertilidad y bendice otorgando prosperidad y éxito en los negocios. Es el patrón de los artistas, granjeros, hombres de negocios, banqueros y, además, es conocido popularmente por ser un buen cazador de demonios.

Invóquelo así: confeccione un amuleto con arroz para activar la energía de Daikikuten. Puede ser una bolsita amarilla con granos de este cereal. Cuélgueselo a la figurilla o átelo a la estampa o rama de bambú. Récele frotando la bolsa de arroz contra su panza y cabeza, a la vez que repite esta plegaria: “Daikikuten generoso, la familia sea unida en abundancia y alegría”.

  • PROTECCIÓN CONTRA EL MAL: BISHAMONTEN

Vestido con armadura y casco, lleva en una mano una torre, que simboliza la fe, y, en la otra, una espada para luchar por sus creencias, lo que lo convierte en perfecto guardián contra la maldad. Es el dios de la dignidad y la buena fortuna. Otorga felicidad, bondad y fe.

Invóquelo así: por la mañana, arroje un puñado de sal gruesa sobre Bishamonten o su nombre, diciendo: “Líbrame del mal, embiste tu espada contra toda negatividad, Myoho renge kyo”.

  • SABIDURÍA Y LONGEVIDAD: JUROJIN

Originario de China, es el dios de la longevidad. Es el más viejo y su imagen suele mostrar una larga barba y un pergamino donde se supone que están escritas las fechas en las que van a morir todos los seres vivos. Además, es el dios del conocimiento y protege a profesores, científicos, estudiosos y maestros.

Invóquelo así: Escriba en un papel su nombre y el de cada integrante de su familia atándolo a la imagen y diga: “A ti, nos encomendamos, viejo y sabio, para tener salud y sabiduría, danos la larga y feliz vida”.

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