Los días y los planetas

El contenido mágico de los siete días de la semana nos puede ayudar a encontrar el sentido de lo que nos sucede, y, así comprenderlo.

Quizá todo lo que vemos, vivimos y experimentamos sea una constante emisión y recepción de señales, destinadas a conectarnos con el macrocosmos. Hermes Trimegisto dejó como legado en la Tabla Esmeralda: “Lo que está abajo equivale a lo que está arriba, y lo que está arriba equivale a lo que está abajo”. Así, a través de sensaciones, intuiciones, energías, vibraciones, recreamos el Universo en nuestro mundo cotidiano.

Por supuesto que en el día a día muchas veces nos es imposible ser conscientes de que somos poseedores de esa inmensidad eterna. Por ello, tal vez, recordando el origen y encontrando señales simples y emotivas del simbolismo atribuido a cada uno de los siete días de la semana, podremos cambiar algo en nuestra forma de ser, de relacionarnos, de encarar las responsabilidades, de lo que hacemos con nuestro tiempo libre.

Además, cabe la posibilidad de que si somos espíritus curiosos necesitemos realizar una búsqueda mucho más profunda, y penetrar en algunas cuestiones de manera más detallada… entonces, a su vez, estaremos uniendo lazos y corriendo un poco más el velo de nuestra oscuridad interior. Así, de a poco –y si evitamos distraernos demasiado durante el recorrido- con este crecimiento daremos un gran paso, un paso trascendental, percibir que todos somos Uno.

En esta nota le proponemos siete espacios de reflexión para reconocerse, con sugerencias prácticas para activar o neutralizar cada día aquello dañino o negativo que está dentro suyo.

DOMINGO

Es la fuerza vital, la voluntad y la capacidad de visión interna

Planeta: Sol

Dioses griegos: Apolo y Febo

Elemento: Fuego

Color: Amarillo, dorado y oro

Cualquier desequilibrio en esta esfera nos conduce a acciones arbitrarias, despóticas, e impulsivas, características del fuego incontrolado que las emanaciones solares transmiten. Representa la voluntad, la capacidad de alcanzar el éxito, y, en su aspecto negativo, el autoritarismo y la soberbia.

• Luz interior: en nuestro cuerpo también existe un “sol central”, el llamado plexo solar. Si algo falla en su vida que esté relacionado con esta esfera, recuerde que puede absorber, a través de la respiración, el aspecto sutil del sol. Visualice un foco luminoso que entra por la coronilla, envuelve el cuerpo y se funde con todos los órganos.

Imagine que respira esta luz desde su abdomen; lleve a esta zona su atención e inhale y exhale lentamente, visualizando esa luz blanca y dorada que entra y sale de su cuerpo.

• Reirse mejora relaciones: El sentido del humor es una ayuda para encontrar la perspectiva adecuada y relacionarnos mejor. “Reirse con … “ aproxima, mientras que “Reírse de … “ separa y aleja.

LUNES

La intuición, lo psíquico, las emociones y la capacidad de percibir internamente.

Planeta: Luna

Diosas griegos: Diana y Artemisa

Elemento: Agua

Color: blanco, verde y plata.

La esfera lunar tiene mucho que ver con el inconsciente colectivo, con las emociones y con la intuición. Ésta es la esfera de las percepciones psíquicas y todas las experiencias emocionales están relacionadas con esta influencia que cristaliza en el lunes. Este día de la semana encierra muchos resortes potenciales de acción. La capacidad de detectar las tendencias y la forma de proyectar en lo concreto las aspiraciones

vagas de la mayoría, están activadas.

• Experiencias extrasensoriales: Quien haya vivido alguna experiencia extrasensorial tiene en un lunes la oportunidad de revivirla y de integrarla. Este día también es el más favorable para iniciar un trabajo con los sueños.

•Ayuno purificador: El lunes se relaciona con la parte líquida del cuerpo. Estamos compuestos por un 75% de agua, por lo que un ligero ayuno depurativo, ingiriendo sólo líquidos, le ayudará a restablecer el equilibrio.

• Atender lo que sentimos: El agua es la representación simbólica del mundo emocional. El lunes es un buen momento para prestar atención a nuestra emociones, para reequilibrarlas y reconducirlas antes de que se desborden.

MARTES

El impulso vital, la ira, fuerza de guerreros pero con gran capacidad amorosa.

Planeta: Marte

Dioses griegos: Ares y Marte

Elemento: metal

Color: rojo

La cólera es el aspecto negativo de la fuerza vital, pero también la regeneración y las fuerzas primarias de la vida están inscritas en esta esfera marciana. Todo lo relacionado con el estrés, la angustia, la ansiedad y la rabia no expresada hay que localizarlo en este espacio virtual que corresponde a las fuerzas arquetípicas de Marte.

• Ataque y defensa: Son dos aspectos del mismo impulso. Quien está siempre a la defensiva lanza una invitación insconsciente para que le ataquen. Y el que constantemente agrede a los demás está defendiéndose Internamente de algo que no quiere reconocer. Son dos facetas de una energía marciana mal controlada que siempre termina dañando a uno mismo.

• Ansiedad-angustia, un binomio destructivo: La angustia y la ansiedad son simulacros de una situación de peligro; se trata de escenificaciones imaginarias que nos mantienen en alerta mental constantemente. El martes podemos neutralizar estas tendencias negativas aprendiendo a relajarnos, disfrutando con la actividad física y reconociendo que tras la máscara de la agresividad se esconden, muy a menudo, la ignorancia y la debilidad.

MIÉRCOLES

La comunicación, las funciones intelectuales, mentira y engaño. Conecta la realidad con la inteligencia y se asocia con la rapidez.

Planeta: Mercurio

Diosas griegos: Mercurio

Elemento: Aire

Color: gris

En la esfera mercurial podemos establecer «la razón del corazón», la capacidad de aunar inteligencia y sentimientos. El lado oscuro de esta esfera tiene que ver con el engaño y la mentira. No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni mentiroso más oscuro que el que se miente a sí mismo.

• Afirmaciones positivas: El miércoles, día de la comunicación, es un buen momento para reconciliarnos con nosotros mismos y empezar a practicar. Debemos ser conscientes de que esas palabras nos sanarán.

JUEVES

La abundancia, la expansión, los excesos, la simpatía, la suerte y la protección. Los viajes, la justicia, los compromisos

Planeta: Júpiter

Dioses griegos: Zeus

Elemento: metal estaño

Color: azul

El jueves es el día de la semana regido por las fuerzas multiplicadoras, expansivas y viajeras de Zeus-júpiter. Como todo, tiene su aspecto positivo y también su aspecto negativo.

En el fondo, subyace una necesidad no cubierta, algo que se necesitó urgentemente

y que no se obtuvo. El miedo a la soledad tiene mucho que ver con las primeras experiencias negativas de la infancia.

• En busca del niño Interior: Cualquier adulto, tenga la edad que tenga, lleva dentro de sí mismo a su niño interior. Ahora es el momento de darle todo lo que necesitó y no tuvo. Nadie mejor que uno mismo para conocer y compensar todas sus carencias. Así se deshacen nudos emocionales y se restablece el contacto con la realidad que nos toca vivir.

VIERNES

Es la belleza, el erotismo, la búsqueda del complemento.

Planeta: Venus

Diosa griegos: Afrodita

Elemento: cobre

Color: madreperla.

La esfera de Venus contiene una gran enseñanza. Se trata de la integración de los opuestos, de la armonización de conceptos como masculino-femenino o racionalidad-intuición. Esta esfera se relaciona también con los órganos dobles del cuerpo (riñones, pulmones) y con la capacidad de armonizar. En la contradicción se encierra mucha grandeza.

• La búsqueda del alma gemela: lo lúdico y lo erótico tienen un nexo de comunicación con la esfera de Venus. Muchas personas anhelan el encuentro con su alma gemela y ese deseo es el reflejo de la necesidad que tiene el alma de estar completa.

SÁBADO

Fuerza estructuradora, asociada con el paso del tiempo, con la vejez y con la muerte. La capacidad de construir y de concentrar. Exige sacrificio, pero compenza con la solidez de lo que se hace bajo su influencia.

Planeta: Saturno

Dioses griegos: Cronos-Saturno

Elemento: metal plomo

Color: negro.

Saturno es quien nos ayuda a aterrizar, a poner los pies en el suelo y no precisamente de una forma suave. Es el señor del tiempo y nos aconseja vivir el instante presente, sin proyectar la culpabilidad hacia el pasado ni el miedo hacia el futuro.

• Vivir el presente: El tiempo, asociado al pensamiento, multiplica los fantasmas del miedo al hacernos tejer una red de angustia con lo que ya pasó y con lo que está por venir. Situémonos en el aquí y en el ahora, conscientes de que el presente es lo único que existe.

• Adaptación: En la esfera de Saturno nos encontramos con las consecuencias de nuestros actos. Pero recordemos que también nos proporciona las experiencias necesarias para nuestra evolución. Adaptarse de forma flexible a las circunstancias es una buena norma.

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