Tarot de las Sílfides

Consulte a las elementales protectoras de cada mujer y encuentre las respuestas a sus problemas afectivos.

Las hadas son seres etéreos mucho más sabios que los humanos. En cuestiones de sentimientos y, en especial, de amor, ellas sabrán darle consejos acertados. Las hadas del Aire son las más conocidas por los humanos.

Aparecen en los cuentos, las leyendas y forman parte de nuestro entorno. Genéricamente, se las denomina con el nombre de “Sílfides”, pero en este gran reino aéreo hay diferentes clases de hadas, y cada una posee nombre y características especiales.

Lo invitamos a conocer su mundo mágico y servirse de sus dones y poderes para conocer qué destino le aguarda en asuntos de amor.

EL MUNDO FEÉRICO

El mundo de las hadas y otras criaturas elementales se desarrolla en los cuatro elementos: Fuego,Tierra, Aire y Agua. Sin embargo, las hadas del viento, aunque vivan en bosques, arroyos o cuevas están directamente asociadas con el Aire, que es el elemento natural, cuyos dones básicos son la inteligencia y la emoción.

Es por eso que ellas pueden controlar los sentimientos humanos y ayudar a resolver conflictos afectivos.

¿CÓMO UTILIZAR EL TAROT DE LAS SÍLFIDES?

Cuando tenga un problema afectivo, le surja una duda respecto a su pareja o sienta que no halla a la persona adecuada para amar, acuda a las sílfides.

Ellas le darán la respuesta justa que estaba esperando.

Para consultarlas, realice naipes de cartulina. Puede recortar o fotocopiar las imágenes de cada una de las hadas o escribir sus nombres.

Una vez armado el mazo, concéntrese en la pregunta y saque una carta al azar. La sílfide elegida será la adecuada para darle el mensaje que necesita y lo ayudará a solucionar su inconveniente de amor.

1. Medelia (La ilusión): Eres una persona demasiado ingenua.Te mueves por impulsos y olvidas poner los pies sobre la tierra. Por eso, muchas veces te sientes defraudada.Yo te ayudaré a mantener tu ilusión alejándote de aquellos candidatos que no te convienen. Procura descubrir en tu entorno a esa persona en la que aún no has reparado. No elijas siempre a quien te haga sufrir por más que te seduzca.

2. Fylgliar (La espera): Tu impaciencia hace que a veces equivoques el rumbo. No temas a la soledad, ni te ates a personas que no tienen tus mismos gustos o intereses.Te protegeré y confortaré en tus momentos de tristeza. Alentaré tus esperanzas cuando hayas encontrado a alguien que pueda hacerte feliz. Si estás en pareja, intenta disimular algunos de sus defectos para compartir buenos momentos.

3. Maribella (La inconstancia): Tu corazón aletea como una mariposa, igual que lo hacen mis alas, yendo de flor en flor.Te agrada algo de un hombre, pero también amas las virtudes de otros. Tu indecisión te hace sentir a veces culpable, pues no estás conforme con lo que tienes y no quieres un cambio radical. Buscaré ayudarte intensificando tus sentimientos más genuinos. Mira a través de los ojos y sabrás quién es tu verdadero amor.

4. Arienes (La dulzura): Tienes todo dentro de tu corazón para conquistar a aquél a quien te propones atraer.Tus artes de seducción son especiales. Eres dulce cuando lo deseas y debes vencer tu timidez a la hora de demostrar aquello que sientes. No dudes en decirle a tu amor lo que anida en tu corazón. Ármate de valor si es necesario hacer algún reproche. Así, conservarás a la persona amada a tu lado.

5. Selenia (La belleza): Para ti todo tiene que ser bello y perfecto. Esto nos encanta a las hadas pues la hermosura es parte de nuestra vida. Sin embargo, no debes envanecerte ni exagerar. Quizá el hombre que amas no sea un Adonis, pero tiene sus virtudes. No busques la perfección en ti ni en el otro. Aprende que la belleza más grande es aquella que llevamos dentro del corazón, con nuestros sentimientos más nobles y puros.

6. Fergia (La impulsividad): Muchos de los conflictos que enfrentas con el ser amado se deben a tu manera de tratar los temas de un modo frontal e impulsivo. Intenta conciliar tu temperamento con el de él, busca una forma de comprender que el otro puede pensar diferente y, sin embargo, amarte mucho. Desconfía de aquellas personas que te dan malos consejos. No te dejes llevar por habladurías, pues hay gente que envidia tu buena estrella.

7. Mora (La pasividad): La bondad y la pasividad son dos cosas muy diferentes. Piensa que, si dependes demasiado de lo que piense o sienta el otro, pierdes tu propia identidad. Aumenta tu autoestima y no permitas que nadie, ni siquiera el ser amado, te desmerezca. Aprende de nosotras, las hadas, que siempre buscamos la manera de sentirnos bellas y seductoras. Mírate en el espejo y mejora esa imagen. Conviértete en ganadora y pon límites justos.

8. Aspreia (La conveniencia): El amor no debe elegirse por conveniencia. No importa si la persona que te roba el sueño es linda o fea, rica o pobre. No midas al otro por aquellas cosas que no tienen importancia ni elijas equivocadamente basándote en lo material. Puede que la persona a quien realmente amas salga para siempre de tu vida, si se da cuenta de que tienes miedo de comprometerte con ella. Lucha por tu amor pues la felicidad está frente a ti.

9. Ishtame (La fidelidad): Tu deseo de agradar a los hombres es una señal de tu inmadurez. No coquetees vanamente a menos que desees que te tomen como a una persona frívola. La gente suele ser maldiciente. No le des motivo para que hablen mal de ti. Mantén tu corazón entero. Si tu pareja te es infiel, te ayudaré a abandonarla, ya que no existe el amor cuando la fidelidad no se respeta. Las almas gemelas siempre son inseparables.

10. Brigneth (La individualidad): Amas la libertad tanto como nosotras. El viento de tu vida te lleva a acercarte a los hombres pero no demasiado, pues temes que el compromiso te quite espacio propio. No te asustes. El verdadero amor tiene que dar libertad al otro en vez de asfixiarlo. Puede que, al revés, seas tú quien esté asfixiando a tu pareja. Déjala volar. Si retorna a tu lado, significa que te ama de verdad. Si no lo hace, es mejor perderla de vista.

Ritual para encontrar el verdadero amor

Si el amor aún no ha llegado a su vida, las sílfides lo ayudarán en este ritual.

Necesita: una vela rosa, una violeta y una celeste; un cuarzo rosa y un cuenco con agua.

Proceda así: Un día sin viento, encienda las tres velas en triangulación. En el centro, ubique el cuenco con agua y sumerja el cuarzo en el mismo. Diríjase hacia el Norte y pronuncie lo siguiente: “Hadas del Viento Norte, abro mi corazón al verdadero amor”. Luego, mirando al Sur: “Hadas del Viento Sur, extiendo mis brazos para recibir al ser amado”.

Hacia el Este, invocar diciendo: “Hadas del Viento Este, expandan mi corazón para expresar mi amor”. Dirigiéndose hacia el Oeste: “Hadas del Viento Oeste, abran mis ojos para reconocer al ser amado”.
Una vez terminada la ceremonia, retire el cuarzo del agua y guárdelo como amuleto de los cuatro vientos dentro de una bolsita de tela que tendrá dibujada en el exterior la Rosa de los Vientos.

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