Cómo limpiar el aura

Conozca un método simple y práctico de purificación. Logre la armonía y disfrute de su vida plenamente.

El aura es la energía propia de cada persona que emana de su cuerpo. Es única, como una huella digital, y consiste en la suma total de las emanaciones de vida de cada ser humano. Sin embargo, con frecuencia, su fuerza se ve afectada de diversas maneras; entonces, perdemos su luminosidad y enfermamos física o emocionalmente. En esos casos, debemos buscar en nuestro interior para sacar lo mejor de nosotros hacia la superficie y recuperar esa luz. Este proceso de purificación fortalece la vida y nos permite gozarla plenamente.

En términos prácticos, la limpieza del aura puede aliviar molestias, facilitar la respiración, aliviar la fatiga y reducir la tensión. Otro de sus aspectos más relevantes es la ayuda espiritual que brinda y la protección que otorga ante toda energía negativa. Le presentamos un método práctico y sencillo para que limpie su aura periódicamente y así mantenga su bienestar.

LOS BENEFICIOS

  • La limpieza del aura aporta grandes beneficios. Los más importantes son:
  • Limpieza y purificación de la energía personal.
  • Relajación física y mental.
  • Mayor capacidad de concentración.
  • Mejoría del estado de ánimo.
  • Fortalecimiento de la salud general, así como del bienestar espiritual y emocional.
  • Aumento de la autoestima y  mayor sociabilidad.

CONDICIONES PREVIAS

Antes de comenzar, debe estar preparado mentalmente para someterse al proceso de higienización del aura. Si realiza la limpieza desconcentrado o, simplemente, con cierto escepticismo, no funcionará. Incluso, puede ser contraproducente y generar gran cantidad de energías negativas.

Por otro lado, se debe estar relajado y en un lugar que no esté expuesto a intromisiones; interrumpir el proceso produce un desgaste importante. Otro factor fundamental es no utilizar luz artificial. En caso de realizar la limpieza durante la noche, puede prender velas blancas para iluminar el lugar. Por último, asegúrese de poder permanecer en calma y quieto durante todo el ritual. De lo contrario, al abrir su aura, pueden entrar energías negativas en el cuerpo. Es importante no utilizar ropa de color, ya que el aura se compone de colores, y éstos pueden verse afectados. Vístase de blanco.

LA PURIFICACIÓN

Siéntese cómodamente, con la columna recta, o, si lo prefiere, acuéstese en el piso con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo. Posteriormente, inhale y exhale profundamente siete veces.

En tanto, trate de percibir el fluir suave del aire que entra y sale por sus pulmones. Visualice una llama color dorado, debe provenir de su corazón y extenderse por todo el cuerpo. Mantenga la respiración relajada e intente teñir con su color cada una de sus zonas internas. Luego, eleve la energía, sienta cómo se expande por todo el lugar. En este momento, debe percibir que esta nueva fuerza que surge de usted es tan fuerte, que ilumina todo el espacio con su resplandor.

Finalmente, con sus manos, haga como si sacudiera con firmeza la suciedad de su cuerpo. Empiece por los pies, de abajo hacia arriba, y concluya en la cabeza. Sienta cómo saca el desperdicio al piso. Mentalmente, piense que remueve la energía negativa y la oscuridad que le impiden estar bien. Si al finalizar lo cree necesario, repita este proceso dos veces más. Recuerde limpiar con regularidad su aura, nunca se sabe en qué momento nuestra luz vital puede verse dañada.

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